lunes, 11 de mayo de 2015

De amor y otras vicisitudes

Tengo una amiga enamorada.
Ella ríe y llora 17 veces al día. Caen lágrimas en su Maruchan y eso la hace feliz. Ríe al pensar que tal vez su carro pudo atropellar a alguien por el nivel de velocidad al que iba.
Tengo una amiga enamorada.
Ella se levanta temprano y hace pancakes. No muy buenos a decir verdad. Saben ricos cuando voy por la tarde y fueron hechos en la mañana. Mañana en la que despertó con la felicidad a flor de piel.
Tengo una amiga enamorada.
Sí, jaló varias veces. Sí, tuvo que tomar fotos en pleno examen y pasármelos para que la ayudara. Sí, hizo trabajos una noche anterior y sí, varios quisieron sacarla del grupo.
Tengo una amiga enamorada.
Usualmente anda con una cara de mierda. Muchos solían no hablarle por lo pesada que puede ser cuando te dirigías a ella o cuán pretenciosa y altanera aparentaba ser. Ahora sonríe a todo el mundo. Ahora todos saben un poco de su historia.
Tengo una amiga enamorada.
Sufre porque se siente utilizada. Sufre por no sentirse querida. Sufre porque quiere más.
Tengo una amiga triste.
Sufre por ser maltratada. Sufre porque se siente culpable. Sufre por la indiferencia.
Tengo una amiga colérica.
No sabe qué hace mal. No sabe por qué, de un segundo a otro, la luz dejó de iluminar la sala. No sabe por qué fuma y llora sin parar.
Tengo una amiga insoportable.
Siente. El amor ilumina su apariencia. No es necesario conocerla. La felicidad colecta la juventud vespertina del enamoramiento.
Tengo una amiga autocrítica.
"Tal vez fui yo" - dice -" tal vez tuve la culpa de todo"
Tengo un ser humano.
Porque el amor no es perfecto.
Porque si es perfecto no sirve.
Porque si fuera perfecto qué flojera.
Porque no hay brisa de invierno en primavera.
Porque no hay satisfacción sin esfuerzo.
Porque no hay esfuerzo sin pena.

Tengo una amiga enamorada.

Porque el amor no alimenta, consume.



domingo, 15 de marzo de 2015

Ratero y yo. La realidad después del robo o pérdida.

Fueron 6 veces. Un Nokia (ese de las buenas épocas), un Sony, un Iphone, otro Iphone y, por último, un Motorola. Algunos perdidos y otros robados. Soy una clase de persona realmente cuidadosa pero que, lamentablemente, en los momentos en los que decido ser desprevenida sucede siempre lo peor.
¿Y a ustedes qué les interesa eso? Pues bien, la verdad es que nada. Mis celulares perdidos no tienen ninguna relevancia en su vida. Sin embargo, he pasado tantas veces por esto que lo único que me interesa es a) cómo recuperaré mi teléfono, b)qué pasará con la información que tengo en él, c)"tengo que bloquear ahora mismo mi teléfono"y d) cómo sé si no lo han vendido o aún puedo recuperarlo. Creo que todos tenemos las mismas dudas y es hora de resolverlo.

CUANDO ME ROBAN

Caminos del Inca un viernes alrededor de las 7pm.

Era un día de Agosto del año pasado. Estaba camino a mi casa cuando decidí desviarme para ir por unas hamburguesas. Cuadré el carro en el mall de Chacarilla y fui al fast food del centro comercial. Recibí mi pedido, salí del establecimiento cuando sonó mi teléfono. Era mi padre que me decía que estaba a cinco cuadras y que le diera el alcance. Como estaba cerca decidí ir caminando ya que igual íbamos a regresar y encontrar estacionamiento ya se me había hecho un toque difícil. Entonces comencé a caminar y cuando estaba a media cuadra decidí llamarlo para preguntarle donde estaba. Para esto, yo me encontraba al lado de un carro que vendía comida, esos tan populares hoy en día. Pues bien, saqué el teléfono y comencé a llamarlo. No contestó así que colgué y mantuve el celular en mis manos. De repente, alguien me quita el teléfono desde atrás y yo, pensando que era mi padre, volteo con una risa sarcástica. Esa persona me mira y voltea a correr sin embargo se tropezó levemente pero siguió corriendo. Yo no sabía qué hacer y solo atiné a perseguirlo. De lejos, vi a mi padre y le levanté la mano para que me ayudase, pero no entendió lo que le estaba indicando. Cuando me acerqué al ratero, lo agarré del brazo y de inmediato el sacó un cuchillo con su otra mano de su bolsillo. Me quedé inmóvil y él se fue.
Error número 1: NO DENUNCIÉ
¿Por qué no lo hice?
- " Para qué si ni siquiera sé quién es"
- "Tuve testigos pero no se dignaron en ayudarme"
- "No hubo algún policía cerca"
- "¿Y si uno de sus cómplices me vio y toma acciones en mi contra o me sigue y se entera dónde vivo?"
Acciones después del robo
- Bloquear la línea de inmediato: Llamé a mi operador e hice la anulación de línea por robo.


Esto es usualmente lo que solemos hacer y luego simplemente sacamos otro chip, compramos otro equipo y todo sigue como si no hubiera pasado algo.

CUANDO SE PIERDE

Enero 2015, Tumbes.

Alistaba todo para ir a Máncora que estaba a media hora de la casa de la amiga en la que me estaba quedando. Recuerdo que puse el teléfono en el bolsillo del short ya que estaba esperando una llamada y si lo ponía en el bolso no iba a darme cuenta. Subimos al carro y fuimos a recoger a una prima. Cuando llegamos, el carro de mi amiga se quedó sin gasolina y para no perder el tiempo yendo a un grifo, no había uno cerca, decidimos coger un taxi e ir a nuestro destino. Todo andaba bien, pasamos en Máncora todo el día hasta que decidimos regresar a eso de las 8:00 pm. En todo el día no necesité usar el teléfono por lo que no me percaté de la ubicación de este.
Cuando llegamos a casa, decidí ir a la habitación a buscar mi teléfono porque quería usarlo. No lo encontré y me desesperé un poco. Llamé a mi prima a preguntarle si lo había dejado en su casa o si estaba en el carro pero simplemente fue en vano ya que no encontró nada. Lo que me mantenía con esperanzas era el hecho que aún timbraba el teléfono cada vez que yo llamaba. Eso me indicaba que nadie más lo tenía o se había caído en algún lugar hondo. En una de esas timbradas, alguien habló - estaba aliviada, para eso ya tenía la teoría que se me había caído en el taxi y esperaba que algún noble pasajero lo haya encontrado -, eran las 11 de la noche cuando el receptor me contestó. Era una chica, por la voz le calculo unos 18, que me dijo:"Sí, lo encontré en el taxi. ¿Sabes?, fui una pasajera pero no te puedo lo devolver porque voy a viajar". Para mi esa fue la mentira más estúpida que había escuchado por lo que le insistí que me dijera dónde se encontraba que yo iba a recoger el teléfono sin importar el lugar. Ella seguía con las excusas. Finalmente le dije:" Está bien, no me lo quieres devolver. Te pago lo que quieras, el celular no vale mucho y más te va a servir el dinero". El teléfono era un Moto X, sea cual fuese el valor monetario de este no me importaba, lo único que me interesaba era la información porque ahí había guardado unos documentos de una chamba que estaba realizando. Sin embargo, la muchacha se puso nerviosa o no supo qué hacer que decidió colgarme y a las siguientes llamadas que realicé, ignorarlas por completo. Yo no tenía otra forma de localizar mi teléfono ya que había apagado el GPS y mi paquete de datos antes de salir de casa ese día.

Acciones después de la perdida:
- Bloquear la línea de inmediato: Llamé a mi operador e hice la anulación de línea por pérdida.


Estas situaciones son muy comunes, ¿no?

Sin embargo, algo me pasó en estos días que quiero compartir con ustedes.

Estaba en el teléfono que tengo ahora (Un LG) hablando por Whatsapp cuando el contacto con el que estaba conversando cambió. Ahora no me aparecía su nombre, tan solo veía su número. Según lo que sé, eso sucede cuando aún no agregas al contacto o cuando lo has eliminado. Obviamente, yo no había hecho ninguna de esas cosas. Vi mis demás conversaciones y sucedía igualmente lo mismo. Entonces, me dirigí a la sección de " Contactos" de esta aplicación para actualizarla y me aparecían tan solo 5 contactos que ni siquiera conocía. Entonces, entré desde la tablet a mi cuenta de Google y vi los detalles de mis dispositivos vinculados con la cuenta. De esta forma fue que me di cuenta que ambos celulares, el perdido y el robado habían tenido una última conexión ese mismo día. Además, desde Play Store pude ver el lugar desde el cual se conectaron y hasta pude checkarlo desde Google Street.

Me moría de ganas por hacer algo, pero simplemente no sabía qué hacer.
¿Qué pasaba si iba al lugar que me indicaba el GPS e incriminaba a la persona por la posesión de mi teléfono?
¿Que pasaba si esa persona le había vendido el teléfono un tercero?
¿Esa persona podía devolverme el teléfono?
¿Yo podría denunciarla por posesión de mi teléfono aún así ella no hubiera sido la persona que me lo robó o se lo encontró?

Lo consulté con un amigo que es abogado.
"No, no puedes hacer eso", me dijo.

Según él, si yo iba a la policía a sentar mi denuncia y comenzaba a decirle que fue hace dos meses, ellos no podían hacer nada. Si decía que encontré la ubicación y me acompañaban a reclamar mi teléfono, la persona poseedora del móvil no estaba obligada a devolver el teléfono ni a recibir alguna pena. En si, iba a perder el tiempo buscando qué hacer porque no hice una denuncia a tiempo y que lo mas conveniente era bloquear mi equipo.
Eh, paremos. Yo ya había anulado mi línea y se supone que a la par también bloquean el teléfono.
"No, no es así"- ya me estaba hartando que no me de ningún brote de esperanza-"Usualmente las compañias de teléfono hacen eso pero suele pasar que no bloquean con el código IMEI y el celular aún puede ser usado, incluso con tu cuenta de Google".
Me harté.
Llamé a mi operador y le expliqué mi situación. Me dijo que me acercara a la oficinas a brindar mi código IMEI para que los dispositivos sean bloqueados ergo, no utilicen mi cuenta de Google.
Definitivamente, este es un tema muy grande. Me preguntaba seguido qué podría hacer además de redimirme a dejarle el celular que una vez fue mío a una persona totalmente desconocida que tal vez lo consiguió por lo bajo solo por pagar unos cuantos soles menos o tal vez es el mismo ratero, porque el hecho de habérselo encontrado, tener las formas de cómo devolverlo y no haberlo hecho lo convierte en eso, que aun mantiene el teléfono.
¿Qué puede hacer el gobierno? ¿Es realmente culpa de ellos? ¿Como sociedad, podemos hacer algo?
Por lo pronto, bloquear nuestros teléfonos y tener siempre nuestro código IMEI a la mano (se encuentra debajo de la batería o marcando el *#06# desde tu teléfono). Creo que el cambio parte de las mismas personas y la honradez que muestren. Ciertamente, no se le puede obligar a alguien a ser algo pero se le puede inculcar. "Si queremos cambios comencemos por nosotros mismos". Frase cliché, cierto. Pero es la sintésis de una lista de soluciones a miles de problemas de este siglo.

LaNataTana